viernes, abril 21, 2006

POEMA NUESTRO DE CADA DÍA

Malena me cuenta que conoció a Gonzalo Rojas. Me dice que esas cuatro horas en su casa de Chillán, no me las puede relatar sino en muchos días. Para celebrar y compartir coronariamente ese espectacular acontecimiento, pego aquí uno de mis poemas preferidos.

LOS CÓMPLICES

Te decía en la carta que juntar cuatro versos no era tener el pasaporte a la felicidad timbrado en el bolsillo, y otras cosas más o menos serias como dándote a entender que desde antiguamente soy tu cómplice cuando bajas a los arsenales de la noche y pones toda tu alma y la respiración perfectamente controlada, por mantener en pie tus rebeliones, tus milicias secretas a costa de ese tiempo perdido en comerte las uñas, en mantener a raya tus palpitaciones, en golpearte el pecho por los malos sueños, y no sé cuántas cosas más que, francamente, te gastan la salud cuando en el fondo sabes que estoy contigo aunque no te vea ni tome desayuno en tu mesa ni mi cabeza amanezca en tu pecho como un niño con frío, y eso no necesita escribirse.

Gonzalo Rojas

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Anna, esa conversación con Gonzálo Rojas, trataré de irla contando, pues fue tanto el regocijo en el pecho<, que tiene que ser despacito, despacito
un abrazo
malena

Anónimo dijo...

Me encuentro en este espacio que me ha encantado,
http://my.opera.com/rogerleos/

AKA Karl dijo...

Bueno tu blog ha cumplido un año, gracias por los comentarios que has dejado en el mio, pronto tendran una grata sorpresa en mi blog, cuidate mucho y estamos en contacto.

AKA Karl.

sedienta de humedales dijo...

Gracias a Annonymous y a Karl por sus comentarios. De verdad que levantan mi espíritu.