jueves, agosto 24, 2006

ABUNDANCIA

El pasado 8 de agosto del 2006 (8-8-8), fuimos convocados a una ceremonia para crear abundancia. Partimos a la sierra de Arteaga y rentamos una cabaña preciosa en Monterreal. Curiosamente nos asignaron la número 8, llamada Barioloche. Nos reunimos 8 amigos: Malena, Chelo, Alejandra, Fernando, Marc, Hugo, José y yo. Y a las 8 de la noche preparamos todo: flores, frutos, semillas, velas, incienso, aromas, música, libretas, billete, monedas.... y tuvimos una meditación de limpieza primero, y luego el ritual.

Todo fluyó enmedio de una especial armonía, con la lluvia fina que caía afuera, la montaña como guardiana custiodiándonos y la fuerza que se hizo presente.

Al finalizar, no podía faltar la consabida carne asada, las quesadillas, aguacate, vino, etc., que coronaron esa noche junto a las charlas y risas de todos nosotros. La enorme luna llena nos filmaba.

Al día siguiente fuimos a visitar un terreno de la familia de Malena, que está ahí cerca, y recolectamos pequeñas manzanas que comimos untadas de chamoy. El aroma a pinos era simplemente delicioso; el cielo de un espectacular azul con sus blanquísimas nubes bordadas sobre él, pájaros increíbles que jamás había visto: azules, amarillos, verdes... En fin, que daban ganas de nunca retornar.

Pero había que regresar a esta ciudad con olor a mofle -como dice José- y seguir en contacto con la energía allá recolectada. ¡Qué difícil!

El jueves pasado "amarramos" la ceremonia en el rancho de Malena. Encendimos las pequeñas velas verdes (que regularmente se consumen en un par de horas) y había que quedarnos ahí hasta que se extinguieran. Pues la mía, junto a la de Susy, tardaron más de nueve horas en terminarse. Me pregunto qué significará...

El resultado de todo esto, hasta ahora, se ha manifestado en mí con mayor energía, más conciencia, mejor humor. El dinero... ah, ése está por llegar. Lo sé.